El anaranjado es el color del interior del agua, y a veces encuentro en mí un silencio que solo está punteado por los sonidos del agua en movimiento.
5 de febrero de 2012
24 de diciembre de 2011
3 de diciembre de 2011
Cristales de tu ausencia
Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.
Yo quisiera ser ángel y soy loba.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.
Aconsejo beber hilo, de Gloria Fuertes.
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Marta Rubio Aguilar
12 de octubre de 2011
Hogarth
Me asomo a la ventana y veo hilos luminosos creando formas geométricas en el tejado. No hay viento ni agua cayendo y las arañas van soltando su saliva por la curvatura de las tejas. El sol se perfila en las ventanas y yo preparo café mientras me adentro en las escenas de los grabados de William Hogarth que cuelgan de la pared: Le Soir, Gin Lane... Si detienes la mirada en alguna cuadrícula de su trama negra y desfocalizas la atención, surgen detalles inesperados en los que no te habías fijado anteriormente. No hay espacio suficiente en el papel para llenar tanto vacío de los personajes, tal intensidad de sensaciones.
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Marta Rubio Aguilar
19 de abril de 2011
Certeza
Ha amanecido. Al mediodía los rayos solares sitúan mi sombra a la derecha, y eso me indica el Este. Es la única certeza.
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Marta Rubio Aguilar
21 de enero de 2011
Madrileño enamorado (1911)
A Marta Rubio
Madeleine divorciada, pasea a su hija en el Jardín del Luxemburgo. Madeleine, rubia en su tristeza, blanca en la soledad del parque, tierna frente a los ojos chicos de su hija, temblorosa, nueva frente a las flores y las nubes, estatua del tiempo, página dorada en los cuadernos,
Madeleine, sin darse cuenta ha enamorado a un español de 23 años: madrileño, redondo, misterioso y etéreo, hablador de la luna y los mercados, ladrón de frases a su pipa dorada, patético Secretario de la Junta de Pensiones, niño único en la literatura, museo de cera de todas las bibliotecas, torreón bullicioso de la calle Velázquez, mago de las palabras teñidas por el don de los gatos, enemigo de los días bisiestos, máquina de inventar sombreros y jardines... Ramón al final de la calle, Ramón prisionero en las líneas de sus libros, nunca vestido del todo, Ramón,
y se besan en el parque como sólo en París se besan los solitarios y los viajeros, y hablan con las manos atadas, y la niña pasea entre los dos, y están solos en todo París, y lloran al despedirse, desde Madrid le escribe flores y le manda manzanas.
Ana Frank no puede ver la Luna, de Pablo Méndez.
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20 de diciembre de 2010
Ordenación
Las esferas celestes se ordenan en el universo con una armonía planetaria.
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Marta Rubio Aguilar
4 de diciembre de 2010
Piazza della Signoria, Firenze
This photo was taken on September 19, 2008 in San Niccolo,
Florence, TC, IT, using a Canon EOS 400D Digital.
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22 de noviembre de 2010
Temblor
Atravesando los colores, un temblor de los árboles y me transparento en la atmósfera.
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30 de octubre de 2010
Árbol amarillo
En un ángulo de visión de 180 grados se sitúan un árbol amarillo y todo lo que trae la lluvia deshaciéndose entre mis pestañas. Es ligera esta lluvia y amenaza a las abejas que sobrevuelan los vanos de la escalera. Gira descalza y se despierta desorientada otra vez sobre mis párpados, como una gasa mojada respira en su entramado de algodón.
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Marta Rubio Aguilar
13 de octubre de 2010
Visillos
Permanezco en mí casi sin sentirme y a cada sonido del viento, en el extremo de las antenas o en la frialdad de la madera bajo mis pies desnudos, se agitan los visillos y atisbo una conciencia.
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Marta Rubio Aguilar
25 de septiembre de 2010
Cadencia
Indago en la rutina y recorto las ramas de las plantas trepadoras cuando se aproximan demasiado al suelo. La cadencia del otoño se va separando de la pared y se estampa en el almanaque.
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Marta Rubio Aguilar
15 de julio de 2010
10 de julio de 2010
Mapas desteñidos de América
Tres cosas le encantaban a él:
las oraciones vespertinas, los pavos reales blancos,
y los mapas desteñidos de América.
No soportaba los niños chillones,
ni su té con mermelada de frambuesa,
ni la histeria femenina
y yo era su mujer.
De 1910, Anna Ajmátova.
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Marta Rubio Aguilar
5 de julio de 2010
Las ciudades y los ojos
Después de andar siete días a través de boscajes, el que va a Baucis no consigue verla y ha llegado. Nada en la ciudad toca el suelo salvo las largas patas de flamenco en que se apoya, y en los días luminosos, una sombra calada y angulosa que se dibuja en el follaje. Hoja por hoja, piedra por piedra, hormiga por hormiga, contemplando fascinados su propia ausencia.
Las ciudades invisibles, de Italo Calvino.
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Marta Rubio Aguilar
1 de junio de 2010
15 de mayo de 2010
Abe
El tiempo es cíclico y de nuevo se acerca a mí con las ondas de un leve sonido. Hará once años que trabajé en la lectura de Ravelstein, de Saul Bellow. Era el mes de junio y estaba sola, durante quince días no salí de casa y me guiaba por los ritmos solares, sin horarios y con una insoportable sensación de vacío entre las manos. Cuando al año siguiente me fui a vivir a mi casa de la calle Molino de viento coloqué su nombre junto al mío en el buzón:
Abe RavelsteinMarta Rubio Aguilar
Esto creó una gran curiosidad entre los vecinos, que nunca lo veían por la escalera. Entonces la escalera era azul y blanca. Y yo subía hasta el segundo piso. En estos años he tomado café en el Hôtel de Crillon, en el que se alojaba Abe, y he caminado por Le Marais, el barrio judío de París donde nació Juan. Ahora el vacío se acerca envuelto de otras texturas: los tejidos abiertos y una casa apuntalada, un vientre lleno de aire y el número cero. La palabra "cero" proviene de la traducción de su nombre en sánscrito shunya (vacío) al árabe, pero en la India shunya o el vacío era una premisa para la existencia.
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9 de mayo de 2010
La Dame à la licorne
En las noches de lluvia suelo tener sonambulismo, no puedo evitarlo, me levanto dormida y muevo objetos por la habitación para que no se mojen con la humedad, aunque el agua no entra nunca y ya tenemos las goteras reparadas. Al despertarme hoy me ha desconcertado ver en el suelo una gran carpeta de fotos antiguas y grabados que oculto tras el banco indonesio. Unas láminas del Código Manesse y de los tapices del Museo de Cluny estaban sueltas y me han entrado ganas de escuchar música medieval mientras desayuno: The mirror of Narcissus, canciones de Guillaume de Machaut en la voz de Emma Kirkby. Hacía meses que no lo escuchaba... Y me rondan imágenes de la incógnita de A mon seul désir y los cinco sentidos de los seis tapices alegóricos de los jardínes de la Dama y el unicornio. A mon seul désir es el sexto tapiz y podría ser interpretado como el del sexto sentido. La Dama se sitúa bajo la inscripción A mon seul désir (A mi único deseo) y parece desprenderse de su collar para colocarlo en una caja. No se sabe si este sexto tapiz es la conclusión o el inicio de la serie de los cinco sentidos, y su significado es enigmático. Quiero que me alcance el destino.
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Marta Rubio Aguilar
29 de abril de 2010
Jardín
Por las mañanas el jardín se despierta al sonido de los pájaros. Es una algarabía entre los árboles. Estamos en creciente. La Luna llena reposa en mí como si fuera un espejo, y es de nácar y se adentra por las ventanas. Al fondo se desdibujan los cristales. Solo es necesario entornar las ventanas. Gime la madera y yo me destiendo. En el jardín hay petunias y pensamientos. Los cráteres de la Luna se han llenado de aguas calientes.
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Marta Rubio Aguilar
26 de abril de 2010
15 de abril de 2010
Estrella de mar
Al volver de entregar trabajo en la editorial he comprado acedias de Sanlúcar en una antigua pescadería de la calle Fernando VI. Cuando he abierto el paquete en casa he descubierto restos de perejil entre los peces y una estrella de mar que resbalaba entre mis dedos.
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Marta Rubio Aguilar
28 de marzo de 2010
Hados
Los hados están hilvanados
en tus cabellos.
Te peinaré al poniente,
corriendo tras el viento.
Enredos de luz, de Marta Rubio Aguilar.
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21 de marzo de 2010
Brizna
Una brizna de luz entre las ramas. El canto recortado de los pájaros y andamios sosteniendo las líneas del cielo. A ratos, una urraca que se aleja y la fuente aún sin agua. De un gris empolvado.
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Marta Rubio Aguilar
24 de enero de 2010
Luna y luciérnaga
Los 125 poemas breves (Gyosei) del emperador Meijí fueron recopilados por Mikao Usui, quien los utilizaba en sus tratamientos de Reiki, debido al poder curativo que otorgaba a sus palabras: "La Luna se refleja tan hermosa en el estanque, una humilde luciérnaga compromete su existencia por volar tras los arbustos de hojas rojas".
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9 de diciembre de 2009
Niebla
Estamos en el tercer tiempo. Hay niebla y alguna bandada de pájaros.
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30 de noviembre de 2009
Kotodamas
Kotodama es un término japonés que significa "el espiritu de la palabra". Los kotodamas se basan en la creencia de que las palabras poseen una esencia y su sonido actúa de una manera u otra en las personas.
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Marta Rubio Aguilar
23 de noviembre de 2009
Nombrarte
No el poema de tu ausencia,
solo un dibujo, una grieta en un muro,
algo en el viento, un sabor amargo.
Los trabajos y las noches, de Alejandra Pizarnik.
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15 de noviembre de 2009
9 de noviembre de 2009
Sueños
A veces estiro del cordón de plata y te encuentro en mis sueños. Estás y te vas. Y a veces el cordón cede y me quedo suspendida en el subconsciente colectivo, en el de otros...
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31 de octubre de 2009
Claraboyas
Ayer entramos por fin en la casa, es de 1898, de mármol y madera, con vigas y grandes claraboyas, de espacios abiertos y paredes blanquecinas. Las luminarias celestes hacen embudo en mis cabellos y serán de humo los animales lunares, los anfibios y los caracoles. Que nos entren estrellas, geometrías y carnaval, que se cuelguen de las vigas y crepiten en la chimenea.
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23 de octubre de 2009
Recortes
De nuevo son las 5 y 10 y miro las imágenes de un libro de Caillebotte y otro de Odilon Redon. París en tiempo de lluvia, 1877. Un refugio. Boulevard Haussmann, 1880. Será que el otoño me recuerda a un París mojado en noviembre, al frío y la bruma, las pinceladas enmarañadas y también la nitidez de los adoquines, la luz cayendo sobre las cinco de la tarde y los personajes recortados y pegados, siempre recortándose.
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Insomnio
Son las 3 y 55 minutos de la madrugada y sigo con el insomnio. Esta noche he cambiado de la cama al sillón y, finalmente, he decidido levantarme y atravesar una noche en blanco. Tengo el ordenador y galletas con chocolate, y hasta trabajo pendiente que podría adelantar. Dándole la vuelta a los relojes, en menos de tres horas me levantaría para sacar a Musetta e irme a la piscina, así que no quedaría tanto tiempo para levantarme. Pero esta noche me acosté con la idea de no madrugar y dormir hasta entrada la mañana... En el salón tenemos un reloj de pared que encontramos el año pasado en un contenedor, lo transportamos a casa y lo restauramos. En un principio pensamos que no funcionaba y lo usamos como vitrina. Un día se movió y, de repente, empezó a funcionar, pero al faltarle el péndulo iba demasiado deprisa y producía algo de desasosiego. Los cuartos sonaban cada pocos minutos y las horas se sucedían rápidamente. Ahora son las 4 y 12 minutos.
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Marta Rubio Aguilar
21 de octubre de 2009
Primavera de 1906
Pero en cada retrato, y nunca envejecida,
en un vestido blanco, llevando siempre el mismo,
se eleva, y se conoce siempre sin señales,
la silueta tranquila de ese amor tuyo
grácilmente inclinada para ofrecer algo.
Dedicatorias, de Rainer Maria Rilke.
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Marta Rubio Aguilar
20 de octubre de 2009
18 de octubre de 2009
Mudanza
Papel de estraza, papel de burbujas, cuerda, celofán y tijeras. Bambú, leña para la chimenea y plantas colgantes. Llamar al tapicero, dar de alta los suministros y comprar bombillas. Envolver. Observar las rutinas de la casa. Identificar sus sonidos, las entradas de luz por la mañana. Lista de tareas pendientes para noviembre.
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Marta Rubio Aguilar
14 de octubre de 2009
Parra
La parra de la pared está tomando tintes rojizos y las hojas más débiles van cayendo. En el atardecer es más intensa aún la lejanía. Se traspasan umbrales de gas y los colores se dilatan en la distancia. Mi mente está de mudanza.
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Marta Rubio Aguilar
7 de octubre de 2009
6 de octubre de 2009
Deslumbramientos
le entrega los verbos que él conoce.
contra las telas ella grita
nombre del deseo
dónde estás cosido a mi cuerpo
Deslumbramientos, de Martine Broda.
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27 de agosto de 2009
Antes
Antes que la luz, el agua o el aire, el silencio fue lo que se rompió para crear algo.
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Marta Rubio Aguilar
19 de agosto de 2009
Índigo
En equilibrio cósmico. Ahora que tengo menos trabajo en la editorial, me dedico a dar sesiones de Reiki con incienso, cuencos tibetanos y cristales de cuarzo. Mis cuerpos sutiles se envuelven en armonía y eliminan patrones de rigidez y exigencia. Es la influencia del agua, del líquido que da vida a los lotos azules. Eliminando el exceso de aire mental. Extiendo membranas y vidrios. En índigo.
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Marta Rubio Aguilar
23 de julio de 2009
Ausencia
Tengo miedo de encontrar
restos de tu amor
en mi rostro.
Por eso evito los espejos.
También los cristales.
No quiero estar a solas
con tu ausencia.
Enredos de luz, de Marta Rubio Aguilar.
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Marta Rubio Aguilar
13 de julio de 2009
7 de julio de 2009
3 de julio de 2009
1 de julio de 2009
Nada
Observo el espacio entre mis respiraciones. Es un estado latente.
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Marta Rubio Aguilar
31 de mayo de 2009
Cartografía
Hace un par de años compramos un telescopio con el que observar el firmamento en las noches de verano. Con el cielo despejado la visión se extiende hacia las rugosidades de la Luna y los planetas lejanos como Urano o Saturno y sus anillos. Las estrellas pierden luminosidad al filtrarse por las lentes y los cuerpos errantes parecen galletas de harina. No hay una cinta métrica adecuada para el cielo y la cartografía celeste desordena las medidas y sus equivalencias.
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Marta Rubio Aguilar
29 de mayo de 2009
Amarillo
Estoy desayunando rodeada de pájaros desorientados. Enfrente hay un palomar. A la izquierda se ve la cúpula de la iglesia de las Comendadoras y una hilera de casas de colores. Leo poemas de Sylvia Plath. La Luna está menguando y yo me vacío como en las goteras de enero. Se derrama amarillo por mis axilas.
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Marta Rubio Aguilar
22 de mayo de 2009
12 de mayo de 2009
Kashmiri pulao
Cena de martes en la terraza, con pollo Korma, Kashmiri pulao y vino Lambrusco. La ciudad está agitada y las golondrinas no se han resguardado aún.
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Marta Rubio Aguilar
11 de mayo de 2009
Sal
Amanece tardío.
Olvidé cerrar el firmamento
al rozarme en la sal de tus pestañas.
Enredos de luz, de Marta Rubio Aguilar.
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Marta Rubio Aguilar
10 de mayo de 2009
Miniatura
El año pasado, al llegar a Florencia fuimos a comprar las alianzas al Ponte Vecchio, como en el libreto de Puccini. Nos habíamos casado el día anterior, el 18 de septiembre. El río Arno y las fachadas abiertas en numerosas ventanas se difuminan en la lente de esta vista en miniatura.
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Marta Rubio Aguilar
8 de mayo de 2009
Filigranas
El cambio me rodea. Se desfigura mi entorno. Uso el pensamiento lateral y me libero de la visión. Es el vacío en filigranas de plata.
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5 de mayo de 2009
Lejía
Vengo de caminar con Musetta por el Templo de Debod. Me he tumbado en la hierba y solo veía el firmamento y hojas de palmera. En el extremo del ojo izquierdo se diluía el templo egipcio. Calor y aire extendido. Vientos del poniente. Colada con lejía.
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Marta Rubio Aguilar
26 de abril de 2009
Caleidoscopio
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Marta Rubio Aguilar
22 de abril de 2009
Desván
Dos, tres de la madrugada. El cielo es azul. El alba se levanta.
Allá abajo, más lejos, degollaban al ganado, las vacas mugían y yo las pintaba. [...]
Entonces subía al desván. [...]
Hilillos de color. Arte líquido, ardiente.
Fugas de los cuadros recién nacidos.
Cabezas, miembros dislocados.
Vacas volantes.
Allá abajo, más lejos, degollaban al ganado, las vacas mugían y yo las pintaba. [...]
Entonces subía al desván. [...]
Hilillos de color. Arte líquido, ardiente.
Fugas de los cuadros recién nacidos.
Cabezas, miembros dislocados.
Vacas volantes.
Mi vida, de Marc Chagall.
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Marta Rubio Aguilar
20 de abril de 2009
19 de abril de 2009
Estragon
ESTRAGON: He tenido un sueño.
VLADIMIR: No lo cuentes.
ESTRAGON: Soñaba que...
VLADIMIR: ¡No lo cuentes!
ESTRAGON: [...] que el tiempo se había detenido.
VLADIMIR: No lo cuentes.
ESTRAGON: Soñaba que...
VLADIMIR: ¡No lo cuentes!
ESTRAGON: [...] que el tiempo se había detenido.
Esperando a Godot, de Samuel Beckett.
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Marta Rubio Aguilar
8 de abril de 2009
Céfiros
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Marta Rubio Aguilar
7 de abril de 2009
Cinco venenos
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Marta Rubio Aguilar
3 de abril de 2009
Incesante
Ahora mismo estoy decidiendo desde dónde miro hacia el horizonte. Preparo fresas con melón y el sol acaba de descender tras los tejados. Ha quedado una tibieza en el aire y es casi incesante. Pablo ya no me espera en la editorial y la tarde del viernes se extiende ante mí como si fuera una hoja en blanco. Aún no he decidido desde dónde miro al horizonte y mientras tanto se está apagando la luz. He leído la última frase que escribí en la novela que preparo: "Cuando Darío murió era aún verano", y me es tan ajena... Ya no recuerdo quién era Darío, así que no puedo seguir. Por eso he escrito de nuevo la primera frase: "Lagarto amarillo está disponible, le alerta su ordenador a Nora". Y son las 8 de la tarde, ya no sigo. En la Isla de San Luis, de París, se reúnen los jóvenes a comer melón galo y vino blanco en las tardes de verano. Definitivamente, es una tarde de dispersión. Será hoja en blanco.
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Marta Rubio Aguilar
27 de marzo de 2009
Pétalos
Me lanzas tus redes
mientras suelto los pétalos
de esta noche entre visillos,
agarrando unas manos
que me abandonan
y se vacían de sombras
chinescas.
Enredos de luz, de Marta Rubio Aguilar.
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Marta Rubio Aguilar
22 de marzo de 2009
Estampas japonesas
La estampa japonesa o ukiyo-e ("el mundo que fluye") se desarrolla en Japón desde 1680 hasta el final de la época Meiji, por lo que coincide cronológicamente con el próspero periodo Edo. La técnica principal de esta escuela es la xilografía sobre bloques de madera de cerezo. Los temas abarcan el teatro Kabuki, la naturaleza o la sensualidad. Se refleja el instante, lo efímero: un gesto que se detiene, la "lluvia blanca" que cae con desgana...
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Marta Rubio Aguilar
21 de marzo de 2009
Papillon noir
Por las ventanas están entrando moscas, avispas y mariquitas. Hay una elevación hacia la luz. Las mariposas pestañean y parecen envolverme. En la oscuridad vendrán las mariposas negras a revolotear en las ideas sin entender de límites ni espacios. El cristal no les ofrece resistencia. Es el estado de transparencia. La materia solo existe si se ve a su través. También hay demasiada quietud. Me faltan la lluvia y el viento. En este ciclo todos los fenómenos coinciden. Se ha formado un enigma que expresa su trascendencia y no lo entiendo. Quizá si lloviese...
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22 de febrero de 2009
Reina Roja
Y le dice la Reina Roja a Alicia:
"En este país tienes que correr todo lo que puedas para permanecer en el mismo sitio".
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16 de febrero de 2009
Esferas
Hoy cumplo un año más. He tomado un baño de sales tan denso que casi flotaba. En la piscina nadé en oblicuo y la tarta es de cerezas. Tengo 36 años y hay esferas de colores en mi interior. Abro los párpados y se giran.
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Marta Rubio Aguilar
9 de febrero de 2009
Gusanos de seda
Hervé Joncour tenía treinta y dos años.
Compraba y vendía.
Gusanos de seda.
Para ser más precisos, Hervé Joncour compraba y vendía los gusanos de seda cuando ser gusanos de seda consistía en ser minúsculos huevos, de color amarillo o gris, inmóviles y aparentemente muertos. Solo en la palma de una mano se podían sostener millares.
"Es lo que se dice tener una fortuna al alcance de la mano".
Compraba y vendía.
Gusanos de seda.
Para ser más precisos, Hervé Joncour compraba y vendía los gusanos de seda cuando ser gusanos de seda consistía en ser minúsculos huevos, de color amarillo o gris, inmóviles y aparentemente muertos. Solo en la palma de una mano se podían sostener millares.
"Es lo que se dice tener una fortuna al alcance de la mano".
Seda, de Alessandro Baricco.
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Marta Rubio Aguilar
8 de febrero de 2009
Espejo
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Marta Rubio Aguilar
31 de enero de 2009
Puentes amarillos
Un puente es aquello que media entre dos mundos separados. En un aspecto inmaterial, liga lo sensible y lo suprasensible, traspasar de un estado a otro, el cambio o anhelo de cambio. Una grieta separa siempre los amaneceres y crepúsculos, una escisión en el tiempo. Aún no ha amanecido. Tenderé puentes amarillos.
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Marta Rubio Aguilar
29 de enero de 2009
Instante
Enredos de luz evoca la fugacidad de un instante. Quizá tenga que aprender a vaciarme...
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Marta Rubio Aguilar
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