Hace un par de años compramos un telescopio con el que observar el firmamento en las noches de verano. Con el cielo despejado la visión se extiende hacia las rugosidades de la Luna y los planetas lejanos como Urano o Saturno y sus anillos. Las estrellas pierden luminosidad al filtrarse por las lentes y los cuerpos errantes parecen galletas de harina. No hay una cinta métrica adecuada para el cielo y la cartografía celeste desordena las medidas y sus equivalencias.
31 de mayo de 2009
29 de mayo de 2009
Amarillo
Estoy desayunando rodeada de pájaros desorientados. Enfrente hay un palomar. A la izquierda se ve la cúpula de la iglesia de las Comendadoras y una hilera de casas de colores. Leo poemas de Sylvia Plath. La Luna está menguando y yo me vacío como en las goteras de enero. Se derrama amarillo por mis axilas.
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Marta Rubio Aguilar
22 de mayo de 2009
12 de mayo de 2009
Kashmiri pulao
Cena de martes en la terraza, con pollo Korma, Kashmiri pulao y vino Lambrusco. La ciudad está agitada y las golondrinas no se han resguardado aún.
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Marta Rubio Aguilar
11 de mayo de 2009
Sal
Amanece tardío.
Olvidé cerrar el firmamento
al rozarme en la sal de tus pestañas.
Enredos de luz, de Marta Rubio Aguilar.
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Marta Rubio Aguilar
10 de mayo de 2009
Miniatura
El año pasado, al llegar a Florencia fuimos a comprar las alianzas al Ponte Vecchio, como en el libreto de Puccini. Nos habíamos casado el día anterior, el 18 de septiembre. El río Arno y las fachadas abiertas en numerosas ventanas se difuminan en la lente de esta vista en miniatura.
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Marta Rubio Aguilar
8 de mayo de 2009
Filigranas
El cambio me rodea. Se desfigura mi entorno. Uso el pensamiento lateral y me libero de la visión. Es el vacío en filigranas de plata.
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Marta Rubio Aguilar
5 de mayo de 2009
Lejía
Vengo de caminar con Musetta por el Templo de Debod. Me he tumbado en la hierba y solo veía el firmamento y hojas de palmera. En el extremo del ojo izquierdo se diluía el templo egipcio. Calor y aire extendido. Vientos del poniente. Colada con lejía.
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Marta Rubio Aguilar
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