Ayer entramos por fin en la casa, es de 1898, de mármol y madera, con vigas y grandes claraboyas, de espacios abiertos y paredes blanquecinas. Las luminarias celestes hacen embudo en mis cabellos y serán de humo los animales lunares, los anfibios y los caracoles. Que nos entren estrellas, geometrías y carnaval, que se cuelguen de las vigas y crepiten en la chimenea.
31 de octubre de 2009
23 de octubre de 2009
Recortes
De nuevo son las 5 y 10 y miro las imágenes de un libro de Caillebotte y otro de Odilon Redon. París en tiempo de lluvia, 1877. Un refugio. Boulevard Haussmann, 1880. Será que el otoño me recuerda a un París mojado en noviembre, al frío y la bruma, las pinceladas enmarañadas y también la nitidez de los adoquines, la luz cayendo sobre las cinco de la tarde y los personajes recortados y pegados, siempre recortándose.
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Marta Rubio Aguilar
Insomnio
Son las 3 y 55 minutos de la madrugada y sigo con el insomnio. Esta noche he cambiado de la cama al sillón y, finalmente, he decidido levantarme y atravesar una noche en blanco. Tengo el ordenador y galletas con chocolate, y hasta trabajo pendiente que podría adelantar. Dándole la vuelta a los relojes, en menos de tres horas me levantaría para sacar a Musetta e irme a la piscina, así que no quedaría tanto tiempo para levantarme. Pero esta noche me acosté con la idea de no madrugar y dormir hasta entrada la mañana... En el salón tenemos un reloj de pared que encontramos el año pasado en un contenedor, lo transportamos a casa y lo restauramos. En un principio pensamos que no funcionaba y lo usamos como vitrina. Un día se movió y, de repente, empezó a funcionar, pero al faltarle el péndulo iba demasiado deprisa y producía algo de desasosiego. Los cuartos sonaban cada pocos minutos y las horas se sucedían rápidamente. Ahora son las 4 y 12 minutos.
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Marta Rubio Aguilar
21 de octubre de 2009
Primavera de 1906
Pero en cada retrato, y nunca envejecida,
en un vestido blanco, llevando siempre el mismo,
se eleva, y se conoce siempre sin señales,
la silueta tranquila de ese amor tuyo
grácilmente inclinada para ofrecer algo.
Dedicatorias, de Rainer Maria Rilke.
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Marta Rubio Aguilar
20 de octubre de 2009
18 de octubre de 2009
Mudanza
Papel de estraza, papel de burbujas, cuerda, celofán y tijeras. Bambú, leña para la chimenea y plantas colgantes. Llamar al tapicero, dar de alta los suministros y comprar bombillas. Envolver. Observar las rutinas de la casa. Identificar sus sonidos, las entradas de luz por la mañana. Lista de tareas pendientes para noviembre.
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Marta Rubio Aguilar
14 de octubre de 2009
Parra
La parra de la pared está tomando tintes rojizos y las hojas más débiles van cayendo. En el atardecer es más intensa aún la lejanía. Se traspasan umbrales de gas y los colores se dilatan en la distancia. Mi mente está de mudanza.
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Marta Rubio Aguilar
7 de octubre de 2009
6 de octubre de 2009
Deslumbramientos
le entrega los verbos que él conoce.
contra las telas ella grita
nombre del deseo
dónde estás cosido a mi cuerpo
Deslumbramientos, de Martine Broda.
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Marta Rubio Aguilar
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