10 de julio de 2010

Mapas desteñidos de América

Tres cosas le encantaban a él:
las oraciones vespertinas, los pavos reales blancos,
y los mapas desteñidos de América.

No soportaba los niños chillones,
ni su té con mermelada de frambuesa,
ni la histeria femenina

y yo era su mujer.

De 1910, Anna Ajmátova.